Si buceas, pero además de eso te apasiona la fotografía submarina, estoy segura de que te estarás planteando cómo empezar a sacar tus fotos bajo el mar.

Os comparto una breve guía que ayudará a todo principiante: se trata de unos puntos claves y consejos para que podáis empezar a sumergiros en este maravilloso mundo que es la fotografía submarina.

¿Por dónde empezar?

Como en todas las cosas que se empiezan a aprender, comenzar es el paso más complicado, pero también es uno de los más interesantes, ya que iniciarse a algo nuevo despierta nuestra curiosidad y nos lleva a descubrir muchísimas cosas.

Tenéis que tener en cuenta ante todo que necesitáis un equipo de fotografía submarina, pero no es lo único, será necesario que vayáis aprendiendo las diferencias ópticas del medio marino y que os familiaricéis con las técnicas para sacar fotos nítidas y de buena calidad.

¿Qué equipo de fotografía submarina necesitas?

Estas son algunas opciones de equipos de fotografía submarina con los que podéis empezar:

  1. Cámaras compactas sumergibles como Olympus TG-5, Fujifilm FinePix XP130, Nikon Coolpix W100, Easypix AquaW102…
  2. Action Cams como Go Pro, Victure AC800, Crossstour CT8500, Dragon Touch Vision 4 Lite, COOAU, Glymnis, Apeman a80, Akaso ek7000 pro…
  3. Carcasas estancas hechas a medida para tu réflex 

Tened en cuenta que la elección de vuestro equipo dependerá claramente del presupuesto que tenéis a disposición, ya que cada una de estas opciones tiene precios muy diferentes. Aunque es cierto que la calidad de las fotos incrementa con un mejor equipo, para empezar no es necesario que os gastéis una fortuna. Ajustaros a lo que tenéis a disposición y no dejéis que esto sea un obstáculo para empezar a sacar fotos bajo el mar.

Técnicas de fotografía submarina

CONFIGURACIÓN

Recuerda que antes de sumergirte es buena idea de que configures tu cámara para el día de fotos que se viene adelante. Por ejemplo, una buna idea puede ser poner al máximo la calidad de las fotos, así como otras características que quieres utilizar a lo largo de tu sesión de buceo y de fotografía submarina.

LUZ

El agua del mar es un espacio lleno de partículas que dificultan la nitidez de la imagen. Tienes que tener en cuenta que cuanto más bajes de profundidad menos luz tendrás a tu disposición para sacar tus fotos por lo tanto también los colores irán cambiando y se difuminarán.

Por estas razones la mayoría de las veces es muy cómodo, quizás indispensable, llevar un flash externo que te permita iluminar la escena que quieres fotografiar aún estando a cierta profundidad. Te ayudará no solo a iluminar la escena, sino a revivir la paleta cromática que estás fotografiando.

Además si tienes una réflex podrás aumentar el ISO de tu cámara para que la velocidad de obturación sea más elevada mejorando aún más la prestación de la imagen.

PERSPECTIVA

Uno de los errores más comunes en la fotografía submarina es no lograr captar la perspectiva correcta. Es necesario estar cerca de los elementos que queremos fotografiar y que los sujetos estén lo más quieto posibles.

Como podréis imaginar no es tan fácil encontrar un espacio submarino en el que la vida que lo habita no se mueva constantemente. Por esta razón, la forma más sencilla es desarrollar paciencia, moverse lentamente y dejar que los sujetos que queremos fotografiar se acerquen a nosotros o nosotros podemos acercarnos a ellos despacio.

COMPOSICIÓN

Siempre he considerado que lo más importante en una fotografía es la composición, de hecho más allá del aspecto técnico, es la composición la que define en gran parte una foto de otra. No te olvides de esto mientras buceas e intenta construir la mejor composición con los magníficos elementos que te proporciona el medio marino.

¡Cierra bien tus dispositivos!

Aunque hayáis comprado una cámara resistente al agua es indispensable que cada vez os aseguréis que todos los accesos del dispositivo están bien cerrados.

Os va a parecer un poco estúpido, pero no tenéis idea de cuántas veces me ha pasado que se me ha roto la cámara por entrarle agua dentro, solo porque no había mirado con atención si estaba bien sellada. De hecho, hace un año perdí mi Olympus TG-5 y con ella los 400 euros que vale, todo por prestar poca atención.

En conclusión, haz muchas pruebas y verás que en poco tiempo lo irás pillando, la fotografía se aprende a través de la práctica.